Archivo | octubre, 2012

¡Villa ataca Columbus!

25 Oct

¡Y que sepan, quien es Pancho Villa, pues´n!

Versión en youtube:

http://www.youtube.com/watch?v=8fLaki4drB4&feature=plcp

La mayoría conocemos el evento tan osado de mi Gral. Pancho Villa de ser la primera persona que se atrevió a incursionar en territorio norteamericano con fines bélicos (si, ¡antes que los japoneses en Pearl Harbor!) pero ¿es que acaso un día Villa se despertó y dijo: “Hoy como que tengo ganas de ponerles un susto a estos gringos”…. ¡Pos no! por supuesto que no, así que el día de hoy los invito a que conozcamos algunos detalles de la incursión de Villa a Estados Unidos…“EL ATAQUE A COLUMBUS”

Pa empezar “pongamosnos” en antecedentes:

  1. Victoriano Huerta derroca a Fco I Madero en la “Decena trágica”
  2. Villa y Carranza se alían para desconocer a Huerta en el Plan de Guadalupe.
  3. Carranza solicita a Villa que envíe a 3,000 soldados a Zacatecas para que apoyen a Pánfilo Natera.
  4. Villa se le pone rejego y le dice: “Vamos todos o ¡RENUNCIO!”
  5. Y pos Carranza que le acepta su renuncia.
  6. A la tropa no le hace ninguna gracia esto, así que, Carraza restituye a Villa y parten todos a Zacatecas.
  7. Zacatecas es TOMADA (¡punto pa´los villistas!) el 23 junio 1914.
  8. De ahí le sigue la Convención de Aguascalientes (10 oct 1914) y se da la ruptura entre Villa y Carranza en forma IRRRECONCILIABLE. Nomás por una cláusula en la que se decía que Carranza no podía aspirar a la presidencia… ¡ay pos que fijao!
  9. Carranza contaba con: Obregón, con Calles y con el reconocimiento de USA a su gobierno.
  10. Obregón y Calles pusieron en jaque a Villa. Obregón vence a Villa en la Batalla de Celaya y Plutarco Elías Calles
    en la de Agua Prieta SON.

Y es por la Batalla de Agua Prieta, donde Villa se “enmuina” como es su costumbre ¡y decide que hay que darle una lección a esos güeritos!

Resulta que los Estados Unidos permiten el paso de las tropas de Calles a través de territorio norteamericano para reforzar Agua Prieta, además de proporcionarles unos reflectores MUY potentes y energía eléctrica para contrarrestar los ataques nocturnos de Villa. ¡Pos con eso, nos tronaron como ejotes!

Villa le escribe una carta a Zapata, donde lo invita a invadir USA. Esta carta fue recuperada de entre las ropas de uno de los soldados de Villa que pereció durante el ataque a Columbus, y está fechada el 8 de enero de 1916, es decir, dicha carta ¡nunca llegó a manos de Zapata!

Si quieren leerla; pos aquí les dejo el enlace:

https://juanagallo1910.wordpress.com/2012/10/24/villa-invita-a-zapata-a-atacar-usa-documento-historico/

Antes de la incursión a Columbus, Villa emite un manifiesto que se conoce como el “Manifiesto de Naco” (publicado en el diario villista “Vida Nueva” el 21 nov 1915)*  y en el mismo, Villa “avisa” que incursionará con sus tropas a USA y da las razones que lo hacen actuar de esa manera.

*(Nota del equipo de redacción: si alguien cuenta con este documento, plis háganoslo llegar, la triste Juana no nos dejará levantarnos, hasta que lo encontremos ¡HELP!)

¡Y vaya que Villa tenía fuertes razones pa´estar todo encabritado! ¿”queren” saber por qué? ¡Pos ahí les va!

  1. Los Estados Unidos reconocieron el gobierno de Carranza, debido a que Villa se negó a negociar con ellos algunas prebendas, en palabras de Villa: “me negué a venderles a México”.
  2. ¿Qué era lo que USA le habían pedido a Villa y que Villa se negó a aceptar? ¿y en cambio Carranza aceptó con tal de recibir el apoyo norteamericano en su lucha por alcanzar y sostenerse en la silla presidencial?
    1. La cesión del territorio de BC
    2. una concesión de 99 años de los trenes del Istmo de Tehuantepec
    3. y la prerrogativa de nombrar a los ministros de Guerra, Hacienda y Comunicaciones en el gabinete de Villa.

¡Ah que “jijos” del maíz! Pos es por esto que Villa urde el plan de desestabilizar la relación USA-Carranza y ¡actuó en consecuencia!

A parir de ese momento no tendría NINGUNA consideración con los ciudadanos americanos que anduviesen en territorio nacional, ¡pues´n!

Y pa´muestra, pos un botón, diría mi abuelita, “alueguito” se llevó a cabo la matanza de Sta. Isabel Chih. (10 ene 1916) en donde tropas villistas mataron a trabajadores mineros americanos que se dirigían a re-abrir las minas.

Con esta afrenta, los Estados Unidos le arman un mega mitote a don Venustiano (barbas de chivo) Carranza.

Y pa´que nos quedará claro a la tropa, que Villa no perdonaría por nada del mundo una traición, aquí les dejo un fragmento del libro sobre Pancho Villa del señor Katz:

En tanto Villa se preguntaba:

“¿Y ora como le hago pa´convencer a la raza a que me apoye en mi plan de meternos hasta la cocina de la casa del vecino?”-

Villa conocía bien a su tropa y sabía que los argumentos de la venta de México no nos conmoverían bastante, así que uso el argumento de la venganza contra los Estados Unidos, ¡SI! Estados Unidos era el culpable directo de nuestra derrota en Agua Prieta (1ero nov 1915) al haber permitido que las tropas de Carranza pasaran por su territorio para reforzar le ciudad de Agua Prieta.

También acusó a los Estados Undos, de habernos vendido rifles y municiones ¡que no servían!

Y para colmo, apenas 2 días antes, 20 mexicanos que estaban en USA fueron despiojados con petróleo, lo cual no sería raro dado que esta era una práctica común para acabar con ese padecimiento, pero en esta ocasión ¡les prendieron un cerillo y terminaron calcinados nuestros paisas!

Por supuesto, la parte diplomática argumentó que dicho evento había sido un accidente… ¡hágame “aste” el re-chi$%·”!/&%gao favor!

¡Todo eso calo profundo en todos! esa batalla de Agua Prieta, tenía poquito de haber ocurrido y aún la “traibamos” atravesada.

¿Y porque se eligió Columbus, siendo un pueblo con tan poca gracia?


Pos el objetivo principal era desestabilizar las relaciones USA-Carranza y Columbus presentaba “facilidades” para su toma.

Asimismo, ahí vivía un tal Sam Ravel, un comerciante que nos hizo majes con una lana que le dimos pa´ que nos comprara armamento, el pelao se pelo con la lana y a nosotros nos dejo chiflando en la loma con nada de armas!

Así que los soldados que entraron a Columbus, tenían orden de acabar con el susodicho y con sus propiedades, pero para la buena suerte de Ravel, este no se encontraba en la ciudad, había ido a El Paso TX a una consulta médica.

Pero tremenda sorpresa que se ha de haber llevado a su regreso:



El ataque dio inicio a las 04:45 hrs del 9 de marzo de 1916. Los gringos se confiaron; no “creiban que Villa se atreviera a realizarlo.

La refriega duró 3 horas; perdimos a 100 hombres vs 20 del lado norteamericano, esa batalla no puede ser considerada una victoria, “ganamos”: 3 mulas, 300 rifles Máuser y 80 caballos.

Los Estados Unidos ofrecen una recompensa de USD 5,000.00 por Villa y de USD 1,000.00 por cada uno de sus “secuaces”.

 

¨Jue” una gran lección pa´l presidente norteamericano Wilson, ¿como estaba eso de que primero reconoce a Pancho Villa como el Napoleón mexicano y “aluego” de bandolero ya no lo bajaba? ¡POS ASÍ NO ES EL JUEGO, OIGA!

Estados Unidos, nuevamente hace un acalorado reclamo a Carranza, al tiempo que convoca a soldados para que den inicio a la captura de Pancho Villa:

Y ante esa presión, pos Carranza permitió el paso de 10,000 soldados americanos a nuestro territorio nacional, es lo que se conoce como las Expediciones Punitivas. Hasta la mentada incursión se vio en los noticieros norteamericanos ¡hacían gala de lo último en tecnología bélica!


Once meses estuvieron los gringos en suelo mexicano ¡ONCE MESES! y tuvieron que retirarse porque decían que Villa: “no estaba en ningún lado y estaba en todas partes”. (jajajajajajajajaja)

Aquí les dejo el enlace, al corrido que se compuso, pa´recordar este evento de la historia nacional, ¡espero lo disfruten!

http://www.youtube.com/watch?v=Rul0Yynuj-0

Pos eso es todo “maifrens” ¡Gracias por su gentil atención!

Villa invita a Zapata a atacar USA (documento histórico)

24 Oct

Ejército Convencionsita

General J. S. de O.

Hda. de San Gerónimo, Chih., enero 8 de 1916.

Sr. Gral. D. Emiliano Zapata.

Su Campamento.

Donde se encuentre.

 

Muy estimado compañero y fino amigo:

Supongo que ha de estar bien informado acerca de la situación general de nuestro país; pero si por cualquier circunstancia no estuviese al corriente de los acontecimientos que últimamente se han desarrollado en la parte Norte de la República, me voy a permitir hacérselos saber a continuación.

Como anuncié a Ud., en varias cartas que tuve el gusto de dirigirle de Aguascalientes, Torreón y otros puntos, el nuevo plan de campaña que en aquella época decidimos desarrollar los Generales del Ejército del Norte, consistía en reconcentrar todas las fuerzas de mi mando al Estado de Chihuahua para invadir inmediatamente el de Sonora, terminar allí la campaña que en contra del enemigo tenían iniciadas las fuerzas convencionistas que operan en dicha entidad y llevármelas juntamente con mi columna por Sinaloa, Tepic, Jalisco y Michoacán, hasta tener el placer de llegar a donde Ud. se encontrara. Naturalmente que este movimiento me ofrecía facilidades y ventajas en virtud de encontrarse el principal núcleo de Carrancistas al mando de Obregón ente San Luis Potosí, Zacatecas, Saltillo y Monterrey, en donde había logrado dejarlos embotellados por medio de intrépidos y atrevidos movimientos de mis tropas que destruyeron las vías de comunicación, impidiendo al enemigo todo movimiento rápido de avance y retroceso.

Desgraciadamente mis proyectos se vieron frustrados porque el enemigo contó con el apoyo indebido y descarado del Gobierno Americano.

Excuso decir a Ud. Las innumerables fatigas y penalidades que sufrieron mis fuerzas en una jornada de 25 días a través de la árida y abrupta Sierra Madre, trasportando 42 cañones de grueso calibre por lugares donde no hay caminos carreteros y hasta se dificulta el paso de los ginetes; pero todas estas vicisitudes fueron vencidas por mis tropas con el estoicismo propio del soldado que lucha por convicciones; y encontrándonos a inmediaciones de Agua Prieta y en vísperas de atacarla, llegó al enemigo por territorio Americano y en trenes, un refuerzo de cinco mil carrancistas que el gobierno de los Estados Unidos permitió pasar.

¿Puede registrarse mayor acto de ofensa para el pueblo mexicano y ataque a su Soberanía Nacional?

Por un rasgo excesivo de delicadeza y dignidad por parte mía y deseando evitar un conflicto armado con Estados Unidos, impedí a mis fuerzas que se lanzaran desde luego sobre territorio americano como querían hacerlo con toda justificación, para castigar a los que impunemente se burlaban de nuestros sacrificios sin más derecho que el de la fuerza.

A medida que continué mi avance hacia plazas situadas a lo largo de la frontera en el Estado de Sonora, los carrancistas se movilizaban en trenes por territorio americano, con el objeto de atacarme y ocuparlas antes que yo. En Nogales, con un cinismo y descaro que avergüenza y hace estallar en cólera el decoro y dignidad de mi raza, los soldados americanos, al acercarse los carrancistas y aprovechándose de la confusión que reinaba en esos momentos, hicieron fuego sobre nuestras tropas.

Encontrándome ya frente a Hermosillo, supe que el enemigo, contando con la ayuda de los americanos, pensaba movilizarse en trenes por los Estados Unidos para tomar Ciudad Juárez. Como al lograrlo me privaba de mi base de aprovisionamiento y me perjudicaba con ello grandemente, traté de impedirlo dirigiéndome violentamente al Estado de Chihuahua a través de la Sierra Madre.

Por muchos motivos no pude llegar a tiempo y mis presentimientos desgraciadamente se habían realizado, encontrándome C. Juárez en poder del enemigo.

Aunque contaba con fuerzas aguerridas y en buen número para emprender una enérgica batida en contra del enemigo y arrojarlo fuera del Estado que ha sabido ser heroico cuantas y cada vez que lo reclama el bienestar del país, quise tratar este asunto en Junta de Generales para estudiarlo detenidamente. En dicha reunión todos los Generales y Jefes del Ejército que es a mi mando, quedamos convencidos plenamente de que el enemigo común para México, es actualmente Estados Unidos y de que la integridad e independencia de nuestro país está a punto de perderse si antes todos los mexicanos no nos unimos y con las armas en la mano impedimos que la Venta de la Patria sea un hecho, porque ya ha de conocer Ud. Los tratados que Carranza celebró con el Gobierno de Washington. En ellos se compromete a ceder a los Estados Unidos la Bahía Magdalena por el término de 99 años, así como los ferrocarriles del Istmo de Tehuantepec y Nacionales y las concesiones solicitadas en la zona petrolífera. Además, los Ministros de Hacienda, Gobernación y Relaciones Exteriores del Gobierno Mexicano deben ser nombrados a gusto de la Casa Blanca. En cambio se le hará un préstamo a Carranza de quinientos millones de dólares que cubrirá con los impuestos que recauden en las aduanas terrestres y marítimas y con las fuentes de ingresos públicos, para lo cual deberán ser nombrados interventores por el Gobierno de Washington.

Por lo anterior, verá Ud. que la Venta de la Patria es un hecho, y en tales circunstancias y por las razones expuestas anteriormente, decidimos no quemar un cartucho más con los mexicanos nuestros hermanos y prepararnos y organizarnos debidamente para atacar a los americanos en sus propias madrigueras y hacerles saber que México es tierra de libres y tumba de tronos, coronas y traidores. Con el objeto de poner al pueblo al tanto de la situación y para organizar y reclutar el mayor número posible de gente con el fin indicado, he dividido mi Ejército en guerrillas y cada jefe recorrerá las distintas regiones del país que estime convenientes, mientras se cumple el término de seis meses, que es el señalado para reunirnos todos en el Estado de Chihuahua, con las fuerzas que se haya logrado reclutar y hacer el movimiento que habrá de acarrear la unión de todos los mexicanos.

Como Ud. es mexicano honrado y patriota, ejemplo y orgullo de nuestro suelo, y corre por sus venas sangre india como la nuestra, estoy seguro de que jamás permitirá que nuestro suelo sea vendido y también se aprestará a la defensa de la Patria.

Como el movimiento que nosotros tenemos que hacer a los Estados Unidos sólo se puede llevar a cabo por el Norte en vista de no tener barcos, le suplico me diga si está de acuerdo en venirse para acá con todas sus tropas y en qué fecha, para tener el gusto de ir personalmente a encontrarlo y juntos emprender la obra de reconstrucción y engrandecimiento de México, desafiando y castigando a nuestro eterno enemigo, al que siempre ha de estar fomentando los odios y provocando dificultades y rencillas ente nuestra raza.

El Sr. Gral. D. Eduardo Ocaranza, persona de mi aprecio y estimación, es el comisionado para hacer llegar esta carta a sus manos y por el mismo conducto ruégole contestarme.

Deceando tener el placer de darle pronto un estrecho abrazo, me repito de Ud. afmo. compañero, atto. amigo y S.S.

Francisco Villa

PRESAGIOS FUNESTOS (la llegada de los españoles)

22 Oct

1ER MAL PRESAGIO

Inic ce capitulo oncan mihtoa in nez, in mottac in machiotl ihuan in tetzahuitl, in ayamo hualhui españoles, in nican tlalli ipan, in ayamo no iximachoa in nican chaneque. In ayamo huallaci españoles, oc matlacxihuitl, centlamantli tetzahuitl achto nez, ilhuicatitech, iuhquin tlahuizcalli, pipixauhticaca inic necia, iuhquin ilhuicatl quizoticac: tzimpatlahuac, cuapitzaoac: huel inepantla in ilhuicatl; huel yollo in aciticac ilhuicatl, huel ilhuicayollotitech aciticac, in iuh ittoya ompa tlapcopa: in hualmoquetzaya, oyuh onquiz ihualnepantla in necia tlathuiliaya, ipan tlathuia, quin yehuatl quihualpoloaya in tonatiuh, in icuac hualquizaya: huel ce xihuitl in hualmoquetzaya (ipan matlactli omome calli in peuh). Auh in icuac necia tlacahuacaya, netenhuitecoya, neizahuiloya, tlatemmachoya.

De las señales y pronósticos que aparecieron antes que los españoles vinieran a esta tierra, ni hubiese noticias de ellos. Diez años antes que llegasen los españoles a esta tierra, y según otros once o doce años, apareció un gran cometa en el cielo, en la parte de oriente, que parecía como una gran llama de fuego muy resplandeciente y que echaba de sí centellas de fuego; este cometa era de forma piramidal, ancho de abajo e íbase aguzando hacia arriba hasta acabarse en una punta; aparecía en medio del oriente, comenzaba a aparecer un poco después de la media noche y llegaba hasta la mañana; la luz del sol lo encubría, de manera que saliendo el sol no parecía más. Según algunos, viose un año entero, y según otros cuatro años arreo. Cuando aparecía de noche esta cometa todos los indios daban grandísimos alaridos y se espantaban, esperando que algún mal había de venir.

2DO MAL PRESAGIO

Inic ontetl tetzahuitl mochiuh, nican mexico: zan monomahui in tlatlac, cuetlan, ayac ma quitlecahui, zan monoma tlecahui in ical diablo Huitzilopochtli: mitoaya, iteioc itocayocan Tlacateccan: in nez ye tlatla in tlaquetzalli, in itec, hualquiza in tlemiyahuatl, in tlenenepilli, in tlecuezalotl, cenca zan iciuhca compalo in ixquich calcuahuitl: niman ye ic tlacahuaca, quitoa, Mexicae ma huallatotoca, tla cehuiloz, amaapilol: aun in icuac caatequiaya, in quicehuiznequia, zan ye ilhuice mopitza, aocmo huel ceuh, huel tlatlac.

Otro mal agüero aconteció aquí, en México, que el cu de Huitzilopochtli se encendió sin haber razón alguna humana para ello. Parece que milagrosamente se incendió y salían las llamas de dentro de los maderos hacia fuera, y de presto se quemó; dieron voces los sátrapas para que trajesen agua para matarlo, y cuanta más agua echaban tanto más ardía; del todo se quemó.

3ER MAL PRESAGIO

Inic etetl tetzahuitl: huitecoc ipan tlatlatzin teocalli, zan xacalli catca, itocayocan Tzommolco: iteopan in xiuhtecuhtli, amo tilahuaya , zan ahuachquiyahuiya in iuh tezammachoc: iuh mitoa in za zan tonalhuitecoc, amono caquiztic in tlatlatziniliztli.

El tercer mal agüero aconteció que cayó un rayo casi sin propósito y sin tronido, sobre el cu de dios llamado Xiuhtecutli; este cu tenía un chapitel de paja y sobre él cayó el rayo y le incendió y se quemó. Tuviéronlo por milagro, porque no hubo tronido, bien que llovía un poco menudo.

4TO MAL PRESAGIO

Inic nauhtetl tetzahuitl: oc onca in tonatiuh in xihuitl huetz yeteyetia, ompa hualpeuh in tonatiuh icalaquiampa; aun ompa itztia in iquizayanpa, iuhqui in tlexoxhitl pipixauhtiuh, hueca acitiuh in icuitlapil: auh in oittoc cenca tlacahuacac, iuhquin oyohualli omoman.

El cuarto agüero fue que de día, estando el sol muy claro, vino de hacia el oxidente de México un cometa que corrió hacia el oriente, e iba echando de sí como brasas o grandes centellas; llevaba una cola muy larga, y luego toda la gente comenzó a dar alaridos, juntamente, que parecía cosa de espanto, y por tal lo tuvieron.

5TO MAL PRESAGIO

Inic macuiltetl tetzahuitl: pozon in atl, amo yehecatl quipozonalti, iuhquin momomoloca, iuhquin xixittemomoloca, cenca hueca in ya, inic macoquetz: auh in calli tzitzintla cacic, auh capapachiuh, xixitin in calli: yehuatl in huey atl totlan mani nican Mexico.

El quinto fue que la laguna de México, sin hacer viento ninguno, se levantó, parecía que hervía y saltaba en alto el agua e hízose gran tempestad en la laguna, y las olas batieron en las casas que estaban cerca y derrocaron muchas de ellas; tuviéronlo por milagro porque ningún viento corría.

6TO MAL PRESAGIO

Inic chicuacentlamantli tetzahuitl: miecpa cihuatl cacoya chocatiuh, tzatzitiuh, yohualtica cenca tzatzi; quitotinemi. Nonopilhuantzitzin, ye ic zan ye tonhui: in quenmanian quitoa. Nonopilhuantzitzin, campa namechnohuiquiliz.

El sexto agüero fue que en aquellos días oyeron voces en el aire, como de una mujer que andaba llorando, y decía de esta manera: ¡Oh hijos míos! Ya estamos a punto de perdernos. Otras veces decía: ¡Oh hijos míos!, ¿a dónde os llevaré?

7TO MAL PRESAGIO

Inic chicontlamantli tetzahuitl: ceppa tlatlamaya, manozo tlamatlahuiaya in atlaca; centetl cacique tototl nextic, iuhquin tocuilcoyotl: niman quittitito in Motecuzoma, tlillan, calmecac; ommotzcalo in tonatiuh, oc tlaca, iuhquin tezcatl icpac mani, malacachtic, tehuilacachtic, iuhquin xapotticac: ompa onnecia in ilhuicatl, in cicitlatlin, in mamalhuaztli. Auh in Motecuzoma, cenca quimotetzahui in icuac quimittac cicitlatlin, ihuan mamalhuaztli. Auh inic oppa ontlachix in icpac tototl, ene quittac, iuhqui on in ma acame, moquequetztihuitze, tepeuhtihuitze, moyahuachichiuhtihutze, quinmama mamaza. Auh niman quinnotz in tlaciuhque, in tlamatinime: quimilhui: Amo anquimati in tlein onoconittac, iuhquin acame moquequetztihuitze: auh ye quinanquilizquia, in conittaque, opoliuh, aoc tle quitoque.

El séptimo agüero fue que los pescadores o cazadores del agua tomaron en sus redes un ave del tamaño y color de un águila, la cual tenía en medio de la cabeza un espejo. Ésta fue cosa nunca hasta entonces vista, y así lo tuvieron por milagro, y luego la llevaron a Moteccuzoma, que estaba en el palacio en una sala que se llama tlillancalmécac; esto era después de medio día.
Y Moteccuzoma miró al ave, y miró al espejo que tenía en la cabeza, el cual era redondo y muy pulido, y mirando en él vio las estrellas del cielo, los mastelejos que ellos llaman mamalhuaztli; y Moteccuzoma espantóse de esto y apartó la vista, haciendo semblante de espantado, y tornando a mirar el espejo que estaba en la cabeza del ave, vio en él a gente de a caballo, que venían todos juntos, en gran tropel y todos armados; y viendo esto se espantó más, y luego envió a llamar a los adivinos y astrólogos y al los sabios en cosas de agüeros, y preguntólos: ¿qué es esto que aquí me ha aparecido? ¿Qué quiere decir? Y estando así todos espantados desapareció el ave, y todos quedaron espantados, y no supieron decir nada.

8VO MAL PRESAGIO

Inic chicuetetl tetzahuitl: miecpa motenextiliaya, tlaca, tlacanetzolti, ontetzontecomque, zan ze intlac, ompa quimonhuicaya in tlillan calmecac, ompa quimittaya in Motecuzoma, in oquimittac niman polihuia.

El octavo agüero fue que aparecieron en muchos lugares hombres con dos cabezas; tenían no más de un cuerpo, y dos cabezas: llevábanlos a que los viese Moteccuzoma en su palacio, y en viéndolos luego desaparecían sin decir nada.

Fuente: http://mexica.ohui.net/textos/7/
Origen: Códice Florentino , libro XII, capítulo 1
Náhuatl : Paleografía de ANDERSON y DIBLLE, en General history of the things of New Spain , Florentine codex.
Español : Trad. de Fray Bernardino de SAHAGÚN, en “Historia general de las cosas de la Nueva España”

Los niños en la Revolución…

15 Oct

Friedrich Katz –el biógrafo de cabecera del villismo-, en su Pancho Villa, narra cómo en la marcha hacia Tierra Blanca, el mercenario sueco Thord Gray se conmovía al ver muchachos en el grupo revolucionario, sobre todo uno pequeño, que no tenía más de 10 años de edad:

“Al pasar caminando a su lado se le veía hambriento y cansado, de modo que le ofrecí una tortilla y agua que engulló rápidamente. Me dijo que venía de Lago Guzmán, en el norte de Chihuahua, y que no sabía si su padre y su madre vivían, pero pensaba que a su padre lo habían matado los federales por negarse a la leva”.

Al final de la batalla, Gray, encontró mortalmente herido al chiquillo al que le había dado la tortilla. Trató de salvarlo haciendo que su asistente le amputara el brazo, pero ya todo fue imposible:

“Estábamos a punto de ponerlo en un armón, cuando recobró el conocimiento. Su débil sonrisa de reconocimiento era una maravilla. Su fusil, que habíamos colocado a su lado, estaba con él; y de nuevo, esa sonrisa agradecida, llena de comprensión. Entonces sacó algo de su bolsillo y me lo dio, diciéndome: ‘Esto me lo dio mi mamá hace mucho ¿me lo guarda, por favor? Y si la llega a ver, dígale que la quiero mucho y que es bonito morir por México’. Era una moneda estadounidense de 25 centavos, muy pulida y brillante”. http://www.agenciamn.com/De-Pe-a-Pa/los-ninos-espias-de-la-revolucion.html

La paz porfiriana (1era de 2 partes)

9 Oct

La paz porfiriana (1era de 2 partes)

Teresa Urrea (La Santa de Cabora) y la represión en Tomochic

@JuanaGallo1910

La historia que hoy compartiré con ustedes, tuvo lugar en los pueblitos de Cabora SON y Tomochic CHIH (248 hab., y 2,404 hab., poblaciones actuales respectivamente) si ahora son pequeñas, en esos tiempos ¿pos que les digo? ¡lo eran más y con mucho!

Para fines del siglo XIX (1891) Tomochic contaba con una población de 300 habitantes apenas.

Existía una triada que mantenía asolados todos los rincones de nuestro país y era la conformada por: la iglesia, los hacendados y el gobierno. Como podrán ver, no teníamos mucho rango pa´ donde movernos, si no recibíamos abuso por parte de unos era por parte de otros y cuando no, había alianzas entre ellos pa´ cercarnos los caminos.

Contra estás figuras representativas del poder, era que nosotros nos rebelábamos…, pero ante cualquier levantamiento, no tardaban en llegar las fuerzas militares del gobierno para sofocarnos, acusándonos, en el mejor de los casos, de revoltosos.

Normalmente, estas situaciones se manejaban como conflictos locales, difícilmente nos enterábamos de lo que ocurría en otras partes del país, la paz no era lo que reinaba en México; eran el terror y la muerte.

Se dice que durante un banquete, el diputado Alfredo Chavero comentó: “el general Díaz ha formado un pedestal de sangre y cañones para levantar sobre el, la estatua de la paz.”

Y no estaba lejos de la realidad, podemos decir que de todos los crímenes del porfirismo, los cometidos contra los pueblos de la sierra de Chihuahua: Tomochic y Temosáchic fueron, al parecer los más monstruosos. Ni en Río Blanco se inmolaron más víctimas al dios de la paz, ni se usaron métodos tan inhumanos y sádicos como en estos dos pueblos serranos.

Aparte el heroísmo de los hombres de Tomochic, que parece una lección extraída de las mejores páginas de la historia de Esparta, interviene en este caso un hecho insólito: el de que la inspiradora de la lucha y de la resistencia contra la agresión haya sido una jovencita de apenas 18 años, Teresa Urrea, con cuyo nombre en los labios fueron al sacrificio los rudos serranos tomochitecos.

Al grito de “¡Viva Teresa Urrea!” los valientes tomochitecos se enfrentaron a las fuerzas federales.

José Guadalupe Posada, publicado en el Gil Blas, 1892.

Imagen tomada del libro: José Guadalupe Posada. Ilustrador de la vida mexicana,

México, Fondo Editorial de la Plástica Mexicana, CONACULTA, 1992, p. 317.

Teresita Urrea, oriunda de Ocoroni SIN., nació un 15 de octubre de 1873 y para no hacerles la historia muy larga solo les comentaré que a la edad de 12 años comenzó a enfermar de lo que se conocía como ataques catalépticos, en uno de dichos ataques la niña se dio por muerta, todos la vimos tiesesita, tiesesita y con un “sincolor” propio de los difuntitos.

Por eso cuando la vimos caminando nuevamente, ¡”pos” no podíamos dudar de que estábamos presenciando un milagro!

Notamos un cambio en su mirada y comenzaron a pasar cosas extrañas, a todos los que íbamos a su casa nos entraba una paz inexplicable, salíamos fortalecidos y animosos, con una gran confianza de que encontraríamos solución a cualquier problema que tuviéramos.

Y ya no se diga de que muchos de los que iban; llegaban buscando cura para sus dolencias, y estos se curaban cuando ella ponía sus manos sobre ellos, era cosa de no creerse, vaya que en esos tiempos pasaron cosas extraordinarias.

Al poco tiempo su fama trascendió los límites del pueblo y no tardaron en llegar personas de otros lugares.

La niña Teresita, además de brindar consuelo y cura a los que la visitaban, resultó que no nomás se dedicaba a las cosas propias de los santos…, ¡no!… a la niña le dio por predicar “doctrinas muy libres” las llamaban algunos; solía afirmar que “todos los actos del gobierno y del clero eran malos” ¡háganme ustedes favor! y “aluego” con las condiciones que prevalecían en el país, ¡pos era como tirar un fósforo en un tambo de kerosene!

Para realizar el viaje de Tomochic a Cabora, había que cruzar la Sierra Madre Occidental, lo cual se complicaba debido a la orografía del lugar:

La gente de Tomochic era gente hacendosa y profundamente religiosa.

Además del pequeño ganado que poseían y la siembra de sus parcelitas, tenían que completar sus dietas mediante el arte de la cacería de la fauna que habitaba cerca de sus poblados, dicha práctica los hacía excelentes tiradores. Esas habilidades les darían muchas victorias sobre las huestes porfiristas en diversas ocasiones.

Los pretextos para atacar a los pobladores de Tomochic no faltaban, pero de fondo, era su espíritu indómito e indoblegable ante las injusticias de las cuales los querían hacer presa, lo que provocaba al gobierno para incursionar con las armas.

Ante las ofensivas por parte de los federales, los hombres de Tomochic salieron rumbo a Cabora para pedir consejo y bendiciones de la santa; en el camino fueron atacados en dos ocasiones por los federales y en ambas ocasiones los soldados de Don Bigotes, fueron repelidos.

En esta visita, Teresita curo a un hombre de un tumor y mencionó que este hombre se parecía a San José, ¡nombre, no lo hubiera dicho!, a partir de estas palabras, a Tomochic llego la información toda deformada por la fanaticada y se decía que la Santa de Cabora había dicho que esta persona era el mismísimo San José, así que esto provocó que los pobladores de Tomochic desconocieran a partir de ese momento toda autoridad eclesiástica y gubernamental.

“Pos” ya teniendo a San José encarnado, no tardaron en aparecer otros miembros de la corte celestial (por un lugar apareció un Jesucristo y dos santas más: Carmen Ma y Barbarita) aquello era una efervescencia de misticismo. Además, la santa de Cabora estaba facultada para administrar cualquier sacramento, ¿para que querían curitas ambiciosos y explotadores como los que habían llegado? Así que los habitantes de Tomochic ni tardos ni perezosos los pusieron fuera del pueblo.

El gobierno no era ajeno a todo ello, por lo cual trataron de “negociar” con los tomichtecos, considerando que “negociar” en términos tuxtepecanos significaba rendición incondicional incluyendo aceptar se aplicará a la población la ley fuga, la leva, la deportación o la esclavitud. Los tomichtecos se pronunciaron en forma unánime: antes morir que rendirse.

El gobierno mando una primera remesa: 200 soldados para someter al pueblo rebelde. Recordemos que la población total de Tomochic era de 300 personas (hombres, mujeres, niños y ancianos). Aún así los tomichtecos lograron vencerlos gracias a su excelente puntería y el conocimiento preciso que tenían de sus territorios.

El gobierno estaba dispuesto a dar un castigo ejemplar en esa zona para hacer desistir otros movimientos que ya se estaban gestando en otras partes de la república.

Uno de los generales propuso expulsar a Teresa de Cabora para dispersar ese lugar como centro místico de la población, ¡nombre! pos eso nomás agravó la ya de por si difícil situación. Viendo que otros pueblos se levantaban, fue que decidieron exiliar a la santa rumbo a USA, esa jovencita de aspecto inofensivo, tenía en jaque a todo el aparato gubernamental de Porfirio Díaz.

Los hechos de Tomochic eran divulgados apenitas por la prensa, la cual los hacia ver como una comunidad de locos fanáticos. Locos fanáticos que ha falta de líderes que los condujeran a la libertad y a la reivindicación de sus derechos, tomaron a la Santa de Cabora como emblema de lucha por su más que justificada causa.

En la segunda parte, veremos como es que se dieron los hechos del ataque a esta población y como fue la resistencia de estos valientes.

¡ Gracias y hasta la próxima!

La paz porfiriana (2da y última)

9 Oct

La paz porfiriana (2da y última)

Teresa Urrea (La Santa de Cabora) y la represión en Tomochic

@JuanaGallo1910

En la entrega anterior vimos como la imagen de la Santa de Cabora influyó en forma determinante sobre los acontecimientos que se suscitaron en el poblado de Tomochic, en esta entrega les compartiré la lucha que libraron estos valientes pobladores de esta localidad.

20 oct 1892 inicia el combate.

Por parte de las fuerzas federales iban: 5 batallones, 150 guardias nacionales de Sonora y un cuerpo de voluntarios, en total 1,500 hombres bien armados.

Por parte de los pobladores de Tomochic: 105 hombres de los cuales 40 salieron con instrucciones secretas de su líder Cruz Chávez, quedando en el pueblo 65 a la espera de los 1,500 federales, a una razón de 23 federales por cada tomichteco, ¿bien pareja la cosa, verdad?

Para Tomochic ya no había alternativas, la rendición equivalía a la muerte o lo que era peor; la esclavitud. Decidieron entonces morir, pro cobrando un precio muy alto por sus vidas.

Los federales fueron hostigando al pueblo con artillería, atacaron los lugares donde se aprovisionaban los alimentos, decidieron ir quemando casa por casa, de la periferia hacia el centro, eso hacia que las mujeres y los niños fueran a refugiarse a la iglesia. Los soldados iban saqueando las casas de lo que encontraban aprovechable, principalmente gallinas y cerdos. Sin embargo los hombres de Tomochic, siguieron dando batalla a los soldados en forma estoica.


José Guadalupe Posadas

Los acontecimientos de Tomochic (1892)

Durante los primeros días, los federales fueron duramente repelidos por los tomichtecos, cuando el combate ya llevaba cinco días, solo quedaban en pie la casa del líder Cruz Chávez y la iglesia. Las soldaderas de los federales eran las encargadas de ir por agua para las tropas, y aunque tenían que cruzar por donde podían ser muertas por los tomichtecos, estos nunca les tiraron una bala, ante todo eran unos caballeros; otro acto de caballerosidad de los defensores de Tomochic, fue el liberar a los prisioneros de guerra que tenían capturados, Cuando Cruz Chávez vio como se estaban dando las cosas decidió liberarlos para que no fueran incendiados, ellos no tenían porque participar del sacrificio colectivo del pueblo.

El 11º batallón de los federales, fue el encargado de entrar a incendiar la iglesia donde se refugiaban los niños, los ancianos y las mujeres que hasta ese momento habían sobrevivido. Estos soldados tuvieron que cruzar a través de las balas de los tomichtecos o afrontar las balas de sus compañeros si retrocedían, muchos no llegaron hasta la iglesia.

Finalmente los que lograron llegar a la iglesia, procedieron a quemarla, aquello se convirtió en un infierno, gente que se tiraba desde lo alto de la torre en un acto de desesperación o que al salir huyendo de las llamas eran cazados por soldados apostados a corta distancia, los menos lograron llegar a la casa de Cruz Chávez, su último reducto.

El general Rangel volvió a exigir la rendición incondicional y como respuesta tuvo:

  • ¡No nos rendimos! ¡Viva la Santa de Cabora! ¡ Viva Santa María Tomochic! ¡Viva la libertad!

Lo único que se pidió, es que dejaran salir a las familias de quienes habían muerto ya en la lucha: 40 mujeres y 71 niños. Los demás se quedaron a seguir peleando al lado de estos valientes hombres.

Ya habían pasado ocho días de hambre, vigilia y terror.

El último día de esta batalla es impresionantemente descrito en el libro “Tomochic” de Heriberto Frías.

Las casas incendiadas refulgían en la noche, los perros aullando a los lados de los cadáveres de sus amos espantando a los cerdos para que no se comieran los cuerpos de los mismos, aquello resultaba una escena sustraída de “La Divina Comedia”.

Ya solo quedaban once hombres junto a Cruz Chávez quienes se lanzaron en un último y feroz ataque contra los federales, fueron recibidos por las balas del gobierno de Porfirio Díaz, dando como resultado cuatro muertos y siete heridos.

Cruz Chávez se encontraba entre los heridos y dirigiéndose al general Lorenzo Torres le dijo:

-Tengo mucho gusto en conocerlo, solo lamento no haberlo hecho antes –

Chavéz pidión un trago y que lo fusilaran ahí mismo, en el sitio donde también había caído su hermano menor, quien aún con seis balas en el pecho tuvo la fuerza aún de clavar un puñal a uno de los enemigos.

Los sietes heridos fueron rematados ahí mismo, yendo en contra de las leyes de guerra y del honor que deben prevalecer en los cuerpos militares. Los que aún pudieron hablar, murieron invocando el nombre de Teresa Urrea.

El saldo final fue de 150 tomichtecos muertos (65 guerrilleros y 85 civiles), contra 600 muertos federales en esa batalla, cuatro federales por cada tomichteco asesinado.

Los sobrevivientes fueron conducidos a ciudad Guerrero, donde entraron a tambor batiente el 3 de noviembre de 1892, era una “gloriosa victoria” tuxtepecana.

El general Rosendo Márquez terminaba así su parte oficial a la Secretaría de Guerra: “En vista del enérgico castigo sufrido por los fanáticos de Tomochic, creo que será difícil una nueva revolución, pues los pueblos y la gente laboriosa de las rancherías han quedado agradecidos de la eficacia con que el supremos gobierno nacional ha protegido sus vidas e intereses. Libertad y Constitución. Cuartel General en Ciudad Guerrero, Chih., el 15 de noviembre de 1892. Gral en jefe de la 2ª Zona Militar, Rosendo Márquez”.

En el Diario del Hogar del 20 de diciembre de 1892 se podía leer: “Sabemos cuál fue el origen de esa desastrosa revolución: no fue el fanatismo, como se dijo, sino la propia defensa de sus vidas amenazadas, de su honra y de sus intereses atropellados por graves violaciones”

El agradecimiento del pueblo ante este “ejemplar castigo” al pueblo de Tomochic pronto habría de tener respuesta, los 40 tomichtecos que salieron del pueblo por órdenes de Cruz Chávez retomarían la lucha en Temosáchic, pero esa es otra historia.

Los sucesos acontecidos en este pueblo fueron llevados a la literatura, bajo la pluma de Heriberto Frías, quien desacató la orden de no revelar bajo pena de muerte, las acciones de campaña de dicha gesta. Heriberto Frías participo de los hechos como teniente así que su testimonio es de primera mano.

Les dejo una liga para que puedan leer este libro, bajo la premisa de que se utiliza con fines meramente de divulgación y sin intereses comerciales:

http://www.antorcha.net/biblioteca_virtual/literatura/tomochic/caratula.html

Y esto es todo por el día de hoy, agradezco su atención a la presente colaboración.

Condiciones de salud en el siglo XIX

9 Oct

@JuanaGallo1910

“Pos” el día de hoy les platicaré algo relativo a las condiciones de salud que prevalecían allá por los inicios del siglo XIX, jajajajaja podría resumirse en que no existían, pero esa sería una salida fácil, así que mejor ahí les van unos datos interesantes (por lo menos pa´mi, espero que lo sean también para ustedes).

Como parte de los festejos del centenario de la independencia de 1910, se realizo la “Exposición de Higiene” para lo cual se mandaron cuestionarios a nivel nacional para conocer las condiciones de salubridad de cada uno de los estados y por supuesto que se invitó a cada estado a que se presentará en un stand para exhibir los avances que en materia de salud habían sido alcanzados en cada uno de ellos, misteriosamente los estados de Veracruz, Campeche, Tlaxcala, Oaxaca y Quintana Roo no acudieron ni dieron respuesta, ¿acaso habrá sido por las condiciones que prevalecían entre los trabajadores del campo? ¿Con que descaro reportarían que dos terceras partes de su población del campo morían antes del año de haber sido “contratados”? ¿acaso esto se debería a las condiciones de hambre, golpes, pisos de tierra y hacinamiento en las cuales los tenían? No, lo que pasa es que los hombres que trabajaban en estos campos de exterminio eran de segunda clase, así como se clasifica a la madera… así que “pos” aguantaban lo que tenían que aguantar, no “li aunque” se murieran, siempre había forma de reponerlos en un abrir y cerrar de ojos, además de que era más económico “contratar” un nuevo trabajador en mejores condiciones de salud, que alimentar y brindarle servicios mínimos de vivienda, salud y alimentación a los que ya se tenían en las haciendas de henequén y tabacaleras del sureste, pero “güeno”, esa es harina de otro costal que otro día platicaremos.

Comencemos por una epidemia de tifo que asoló a nuestro país entre 1915 y mediados de 1916, los piojos fueron su principal fuente de propagación y ello se debía a la falta de higiene que prevalecía entre el grueso de la población (en esos tiempos, el 90% de la población nos encontrábamos en condiciones de extrema pobreza). Entre las medidas de erradicación de esta enfermedad que se tomaron tuvimos: retirar los puestos de comida callejeros, desinfectar centros de reunión (iglesias, teatros, fabricas y escuelas), rapar a los hombres y a las mujeres que así lo permitieran, además de frotarlos con una mezcla de aceite de ajonjolí y esencia de trementina.

Otra grave enfermedad que vivimos en esa época “jue” la de Influenza Española que azotó al país a mediados de 1918 y la cual dejo más muertos que ni la “mesma” revolución

Otro terrible trasmisor de enfermedades, y el cual hasta los tiempos presentes sigue haciendo de las suyas, es el mosquito, para lo cual en aquellos tiempos como en los actuales, se ha hecho la recomendación de no dejar agua estancada.

A veces las medidas a tomar para mantener una óptima salud son tan simples, pero las dejamos pasar por alto con las graves consecuencias que ello trae.

Como les decía, la mayoría de la población del país , pertenecíamos al sector más desprotegido; vivíamos malnutridos, fatigados, sucios, sin acceso a agua potable, sin instrucción pasaber que hirviendo el agua podíamos reducir la carga bacteriana que trajese la misma, no sabíamos que al tener piso de tierra y andar descalzos en el mismo, los huevecillos de diversos parásitos se metían en nuestros cuerpos a través de las plantas de los “pieseses”.

En fin, que les puedo decir, “jue” una época muy dura y muchas de estas circunstancias fueron las que originaron la revuelta de 1910, al fin que no teníamos nada que perder y existía la esperanza de mejorar nuestras condiciones de vida y las de nuestros “güerquillos”.

Otra y no menos grave fue la promoción del alcoholismo entre los trabajadores de las haciendas, esto los hacía mantenerlos comprometidos, por los adeudos que se contraían con las tiendas de raya y pos de esa forma permanecían esclavos del hacendado.

Con decirles que pal año de 1893 había dos pulquerías y una cantina por cada calle de la cd. de México.

Además de que no se tenían médicos suficientes que atendiesen a la población y pos ahí les van unos numeritos:

– Había UN médico por cada 5,000 habitantes

– El 86% de los médicos vivían en la ciudad de México (pos porque aquí era donde estaba las personas que podían pagar por ese servicio)

– Solo el 14% de los médicos restantes vivían en alguna población del interior del país ¿como la ven?

Por supuesto que las clases pudientes justificaban que los pobres nos muriéramos debido a nuestra falta de higiene, decían que éramos indolentes, y que como raza nos estábamos degenerando, así que ni caso nos hacían, para muchos éramos menos que meros animales de carga, y si de esta forma se acababa con la población pos “más mejor” porque así se promovería la repoblación con gente del extranjero (europeos principalmente) que aunque no lo crean, era una de las políticas que tenía en mente el excelso equipo de científicos de Díaz para mejorar las condiciones de higiene del país.

Pues como podrán ver, las condiciones de salud en la época que me tocó vivir eran muy precarias, pero ahora, en estos tiempos los problemas de sobrepeso e inactividad física, también están causando graves estragos en la población, por lo cual le dejo un video sobre lo que se conoce como Accidentes Vasculares Cerebrales (o lo que hemos oído que es una embolia) esta se ocasiona por mala circulación (la falta de movimiento es una causa muy común), esto provoca que se formen coágulos en las venas que al desprenderse viajan hacia el cerebro, tapan la irrigación sanguínea, provocando el infarto cerebral.

Esta en nuestra manos cuidar nuestra salud; alimentación sana y ejercicio nos previenen de muchas enfermedades, así que pongámonos en movimiento, cuidémonos y sigamos disfrutando de esta época maravillosa que nos ha tocado vivir.

http://youtu.be/SIpTNa2sZeU 

Muchas gracias por su atención.

Referencias:

http://www.medigraphic.com/pdfs/h-gea/gg-2003/gg031f.pdf

http://www.spps.gob.mx/100-anos-de-salud-publica-en-mexico.html

http://www.inegi.org.mx/inegi/contenidos/espanol/prensa/comunicados/ehm2010.asp